Ferias Americanas, un fenómeno con notable aceptación de la gente del interior

El sondeo de El Tribuno en el interior provincial muestra que la gente apoya esta modalidad. El comercio formal exige que los feriantes cumplan con toda la normativa vigente para poder competir.Tras la sanción de la ley para regular la actividad, los municipios se preparan para iniciar los controles y normalizar el comercio.

En Tartagal, Aguaray y Mosconi no existen ferias americanas. La razón es sencilla: la cercanía con Bolivia donde se puede comprar a precios más bajos.

Las ferias americanas en las localidades del interior generan amores y odios, pero en todos los casos presentan un punto en común: la mayoría de los clientes son de clase media y media alta, ávidos de ropa de marcas reconocidas a precios ínfimos.

En los lugares donde se montaron estas carpas con tablones de exposición, entre el 60 y el 70 por ciento de las personas consultadas por El Tribuno se manifestaron a favor de su funcionamiento.

Se trata de un fenómeno de gran crecimiento en los últimos años que en un principio causaron resquemor de los comerciantes formales, que luego -en casos como en General Gemes o en localidades del Valle de Lerma- admitieron que no constituyen una competencia directa puesto que “los clientes buscan diferentes productos, al concurrir a uno u otro lado”. Sin embargo, piden que regularicen su situación y cumplan con toda la normativa vigente, tal como ellos están obligados a hacerlo.

Cerrillos, por caso, informó el viernes que se iniciará un proceso de regularización de estas ferias, “no para perseguir a los trabajadores sino para que se ajusten a la ley”. El anuncio se realizó el viernes, un día después de que se realice una jornada de municipios con el Gobierno para convenir el método de aplicación de la ley 7700 de regularización de ferias.

En otros puntos de la geografía provincial, como en la ciudad de San Ramón de la Nueva Orán, señalan que no existen controles sobre los feriantes, que constituyen una competencia desleal, puesto que tienen costos mínimos para trabajar mientras que el comercio formal debe afrontar pesadas cargas tributarias, inspecciones y exigencias de diversa índole.

Un comerciante oranense afirmó que “el Estado tiene que salir a controlar y a exigir. Sabemos que los feriantes tienen derecho a trabajar como nosotros, pero que lo hagan en forma legal como lo hace el comerciante establecido cumpliendo con las obligaciones tributarias y la normativa vigente”.

En Metán, por su parte, la Municipalidad informó que el propietario de una feria deberá estar inscripto impositivamente y presentar los contratos de alquiler respectivos, sellados y con las certificaciones habilitantes. Deberán contar, además, con las inscripciones nacionales, provinciales y municipales.

En Tartagal, Aguaray y General Mosconi, este tipo de ferias no existe, habida cuenta de la cercanía de estas localidades con la ciudad boliviana de Yacuiba. Cafayate tampoco las tiene, pese a no tener proximidad con la frontera norte.

 

 

Fuente: Diario EL Tribuno

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s